Perdiendo a Cecilia

10 05 2008

Sentados en esa cafetería en Recoleta. Qué sensación más rara. Vos, un café con leche; yo, un exprimido de naranja. Es la primera vez que siento fehacientemente como se me escurren entre los dedos las chances de salir con una mujer, en vivo y en directo. Sin mail. Sin msn. Sin nada de por medio salvo la mesa del Café Mónaco, en los Village Recoleta. Fue una sensación impresionante de impotencia, realmente. Porque sabía que te estaba perdiendo antes de tenerte, y  no pude hacer nada. NADA. Es raro eso de “perderte sin tenerte”, porque pensaba que no se puede perder algo que no se tiene. Pero créanme que sí se puede.

Como un piloto que sigue de largo en una curva, y sabe que el choque contra el muro de contención es inevitable. Así fue como me sentía. Como ese equipo que sabe que es inevitable irse al descenso. Tan inevitable como que una fruta se marchite. Tan inevitable como que aparezca la celulitis en ese cuerpo que en la secundaria me dejaba sin aliento. O como que a mi gato le dé hambre cuando me ve comer a mí. Tan inevitable como todo eso junto.

Seguí leyendo acá




De las noches con Virginia en un telo de Palermo

7 05 2008

Me desperté a las 6 de la mañana. El aire frío que entraba por la ventana abierta, desde el 5º piso de aquel telo con vista al Campo Argentino de Polo, no me dejaba dormir. Eran los primeros días de Octubre. Y el frío se negaba a irse.

Virginia dormía desnuda, abrazada a mí. En términos estéticos, fue lo más cercano a la definición de ángel que tuve la oportunidad de ver y poseer entre mis brazos hasta ahora. Virginia no tenía frío, pero sí una forma de dormir bastante desprolija. De a ratos se ponía a balbucear nombres y situaciones. Hasta que encontraba mi cuerpo al lado suyo. Ahí se calmaba y se volvía a dormir cuando la abrazaba. Una frase que balbuceó varias noches fue: “Negri… te juro que no sé cómo pasó. Fue algo de una sola noche. Me tenés creer. Creeme… por favor… Jamás haría nada para lastimarte. Me tenés que perdonar… ¡por favor!”.

El “negri” al que Virginia hacía referencia era Hernán. Hernán era, por aquel entonces, su futuro marido. Hernán se enteró de aquella supuesta “única” noche cuando el traicionero e inestable sueño de Virginia le jugó una mala pasada. Y entonces habló. Y así Hernán se enteró que existía Nicolás.

Seguí leyendo acá




Los nervios me comen

5 05 2008

La semana pasada te escribí un mail con el que, si te enojas, no te puedo decir ni “a”, ¿y vos qué hacés? Te me reís de una forma tan inexplicable como contagiosa. No sé si hice bien o no en escribirte esa “biblia” de mail que te mandé. En fin… ya está. ¿Después qué pasa? Te llamo y me derrito escuchándote reir. Me encanta. Todavía no tuvimos nuestra primera salida, y ya sé que la sonrisa es una de las cosas más lindas que tenés. Es como ir a una heladería por primera vez, cuando pedís un sabor que no conocés, y lo mezclas con dulce de leche, como para asegurarte que la mitad del helado te va a gustar.

Sos la primera mujer de 29 años con la que tengo la oportunidad de “salir”. Eso, no te voy a mentir, me da un poco de escalofríos. Me inquieta. Y hasta me asusta. Para no decirte que me aterra y paraliza. Pero ¡ojo! que todo esto es en el mejor sentido posible que estas palabras puedan tener. No es un intento de exponer algo negativo, sino todo lo contrario. Es todo positivo.

Seguí leyendo acá




La Feria del Libro y mis primeros 600 visitantes

3 05 2008

El último sábado fui a la Feria del Libro. Me llamó la atención una cosa: la firma de ejemplares. Si bien siempre voy a la Feria, esta es la primera vez que voy un sábado. Siempre fui con el colegio, o compañeros de estudio, durante la semana. Pero este año, como trabajo de lunes a viernes, fui un sábado. Eso me permitió fijarme en detalles como este de la firma de libros, en los cuales nunca había detenido mi atención. Quise ir solo para poder pararme en cada stand que me interesase a ojear los libros con tranquilidad. Me encontré con Maitena, entre otros escritores. Fue raro. Es increíble como tanta gente se puede agolpar contra un stand, haciendo fila, para que su autor preferido le firme un libro. Pasé por algunos stands, que tenían un cartelito de que había alguien para firmar un libro (un autor), y el pobre autor estaba solito, ahí sentado… como quien espera el colectivo bajo una torrencial lluvia invernal. Sin ningún “seguidor” pidiéndole que le firme el libro que, con tanto trabajo, escribió. ¡Pobre! Sentado, ahí con la mesita delante suyo, con su nombre escrito con birome, mirando a cada persona que pasa por el stand, a ver si alguien se decide a pedirle un autografo. Lejos de los flashes y personas de seguridad privada que rodeaban a Maitena.

Seguí leyendo acá




“Propuesta de Santa Fe para una política de Desarrollo Agropecuario”

1 05 2008

Hoy, 1º de Mayo, Día del Trabajo, les dejo lo que dice el título: una propuesta que le presentó la Provincia de Santa Fe a la Casa Rosada para solucionar el problema que muchos de ustedes habrán escuchado, y terminar de una buena vez con los paros, contraparos, terminar con el desabastecimiento y demás cosas que tenemos que padecer todos, gracias a la incompetencia de unos pocos. Es un poco largo el texto, pero POR FAVOR LEANLO, PORQUE LES ASEGURO QUE VALE LA PENA. A mi, por lo menos, ME PARECIÓ MUY INTERESANTE. Como tenemos un Gobierno muy autoritario y poco democrático, que no acepta soluciones que no sean pensadas por ellos mismos, esta propuesta no tuvo mayor repercusión. Las descartaron, prácticamente, sin mirarla. Es, hasta ahora, la única solución con nombre y apellido para un problema que tiene la Argentina a corto, mediano y largo plazo, y que por culpa de sus gobernantes, no se soluciona. Fue hecha por gente que sabe de lo que habla. Gente de campo, que conoce perfectamente la problemática, y que viven en la Provincia con mayor capacidad para producir materias primas. Espero que lo disfruten, y pregunten/comenten lo que gusten.

 

 

 

“Dilatado, tendido, sin altos ni bajos,

este es el suelo mío, este es mi campo.

Es como a mí me gusta, verde, ancho,

el sol por todo él, el agua a mano.” 

“Suelo Santafesino”, José Pedroni [1899-1968]

 

Así describía el poeta santafecino José Pedroni el paisaje de nuestra provincia, evocando la vastedad de su geografía, su riqueza, sus dones naturales. A ello debemos agregar una historia que habla de hombres y mujeres que contribuyeron a su grandeza. Hombres y mujeres destacados por sus luchas, por su espíritu de solidaridad, su capacidad de iniciativa y la firmeza de sus principios.  

Desde ese pasado que nos une, los santafesinos sustentamos una concepción de la democracia que promueva el pluralismo, el consenso y el diálogo cívico, en cuyo marco se puedan procesar los conflictos. Aspiramos a una sociedad de un mayor contenido humano, solidaria, justa, que trabaje por la equidad y reconozca la diversidad. Reafirmamos los valores históricos, culturales, institucionales y constitucionales del Federalismo como forma democrática de organización nacional. 

La problemática del sector agropecuario ha generado un debate nacional que requiere propuestas para una salida positiva a la actual coyuntura. Este documento de Santa Fe identificó 10 medidas que las propone como políticas públicas de construcción colectiva para la acción de gobierno.  

Hoy “el campo”  es algo muy distinto del que conocimos décadas atrás. El panorama comenzó a modificarse en los últimos 20 años y se aceleró a partir del nuevo siglo. Hoy “lo primario” se retroalimenta en complejidad y dinamismo científico, tecnológico y productivo con la industria y los servicios.  

El universo agropecuario, paulatinamente, va dejando de ser un proveedor exclusivo de materias primas para ingresar al mundo de la energía renovable y de los insumos industriales, al tiempo que se torna en un demandante creciente de bienes industriales, servicios y conocimiento.  

En este contexto se inscribe el desafío del desarrollo argentino con vistas al Bicentenario, en el que la producción agropecuaria tiene una particular significación económica y social para la provincia de Santa Fe. El ámbito rural, con su gente, los pueblos y las ciudades, es parte interesada y está involucrada en la construcción de un futuro mejor.   

En otras palabras, “el nuevo campo” abre oportunidades de desarrollo tecnológicos  y productivos inéditas y se suma a la industria como un motor de desarrollo. Ya no es sólo visto como un generador de alimentos abundantes y baratos, sino como una actividad con un alto potencial productivo, tecnológico y de generación de empleo, excedentes económicos y de divisas. Así lo han entendido los países con recursos similares a la Argentina, como Canadá, Nueva Zelanda y Australia, los que aúnan esfuerzos públicos y privados para desarrollar integralmente esta actividad. 

Hoy las favorables condiciones externas e internas le  plantean varios desafíos a una  sociedad con una base productiva preponderantemente agropecuaria como la de Argentina. 

Por  un lado, existe la posibilidad de captar rentas sustantivas derivadas de las condiciones de los mercados internacionales. Hoy la Argentina, y Santa Fe en particular, cuentan con recursos naturales, base empresaria y productiva, desarrollos tecnológicos –maquinaria agrícola, genética para carne, leche y granos– y rutinas de negocios que las posicionan convenientemente como proveedor mundial.  

Por otro lado, esas condiciones afectan, directa o indirectamente, el costo de la canasta básica de consumo, especialmente de los sectores de menores ingresos. Sin las medidas adecuadas, el efecto de los mercados internacionales colisiona con el crecimiento del salario real y atenta contra la equidad en la distribución del ingreso.  

Frente a ello, la aplicación de  reglas de libre mercado puede garantizar al sector productivo una mayor rentabilidad, pero a costa de una redistribución regresiva del ingreso. Posiblemente, a corto plazo se produzcan mejoras en los niveles de producción, pero en un contexto de menor cohesión social que obstaculizan el desarrollo. 

Necesitamos, por lo tanto, del diseño de políticas de Estado –concertadas con el sector privado– que tengan como meta el aumento de la producción y un mecanismo regulado que resguarde el consumo interno. 

Se trata de generar acciones  que desarrollen y consoliden la base productiva interna, protejan al consumidor, velen por el medio ambiente, sumen valor a los productos primarios, promuevan la responsabilidad social empresaria y el trabajo decente. Para ello no sólo hacen falta recursos naturales, sino también conocimiento, tecnología, instituciones, políticas públicas y, fundamentalmente, una visión compartida y soñada de un país desarrollado con equidad.

 

Diez propuestas para resolver la crisis

 

I) Marco  institucional  

Es necesario que el diálogo y las propuestas se desarrollen en un ámbito institucional permanente, que reconozca el principio del federalismo y la integración público-privada, en el marco del respeto a la Constitución y las leyes. Complementariamente las medidas administrativas deben guardar correspondencia con los acuerdos institucionales. 

>> Señalamos que el espacio institucional adecuado es el Consejo Federal Agropecuario ampliado, para lo que es necesario modificar la ley de su creación con el fin de conseguir que: (a) sea un organismo vinculante en la definición de políticas agropecuarias; (b) mejore su estructura de constitución previendo la participación de entidades y organizaciones afines a los temas que se desarrollen; (c) modifique su marco reglamentario para permitir trabajar desde el concepto de “cadenas de valor.

 

Seguí leyendo acá