La chica del Columbia (2° parte)

23 11 2009

Trato de evitarte. Me escondo. Parezco un infante, pero cuando veo que estás cerca, me escondo atrás de una pared, de un mueble, de un monitor… de lo que tenga a mano. No quiero encontrarte. La verdad, no quiero. Me gustás demasiado como para enfrentarte. La verdad que te miro y me derrito. Hago lo que puedo. Pero tu jefa no tiene mejor idea que mandarnos a pasar 3 hs juntos en pos del grandioso capitalismo y de los no menos inteligentes usureros. Me muero… además de las ganas de ponerle el monitor de la computadora de sombrero, no me queda otra que decirle “sí, vamos juntos”. Para qué… un pañal no me vendría nada mal en este momento. Me volvés loco. Ese pelo, tus ojos, la sonrisa que tenés. Todo en ese metro sesenta de altura me gusta.

Seguí leyendo acá





Analizando mi sistema

9 11 2009

Dijo llamarse Sonia. Que estaba empezando la que, a mi parecer, es la mejor década en la vida sexual de una mujer: los 40. Dijo trabajar en Anses, aunque voy a reservarme su posición exacta por respeto hacia ella, la mujer que me dio una excelente charla cuando volvía a casa, después de la mierda que se acumula cuando (creo que) cualquiera pasa unos minutos en el centro porteño.

Charlamos de trabajo. Del país. De lo lindo de su edad. Su familia; la mía… los problemas que nos invaden a ambos, que supongo son los mismos que invaden a la mayoría de la gente.

Seguí leyendo acá





Lo que no fue

2 11 2009

Como algunos habrán notado, a partir de ayer, 1° de Noviembre, debería haber aparecido el primer capítulo de un proyecto de novela. Y hoy el segundo, y así sucesivamente durante los 30 días de este mes. Pero la página de 1000 mierda en la que se supone tengo que postear simultáneamente lo que suba acá, no funciona. Así que la guardaré para que algunos la lean personalmente, y la iré perfeccionando para vaya a saber qué ocasión. No tiene sentido postearla, porque pierde el efecto para el que fue concebida originalmente.

Gracias a los que me entienden, y les agradezco por las visitas de este mes, que fueron sumamente satisfactorias.

 

Saludos!





Sobre Noviembre

9 10 2009

Durante noviembre, si todo marcha bien y me da la capacidad, voy a estar subiendo un post nuevo cada día. Del 1 al 30 del mes. La idea surge de una página que promueve la escritura. Como requisito, se pide que se escriba una novela de 50000 palabras como mínimo. Ese es el objetivo. Espero llegar.  No sé qué tantos lo habrán notado, pero esa es una cantidad  de palabras considerablemente mayor al promedio de palabras que tienen los posts que aparecen en este blog, lo que supone tanto para mí como para ustedes un esfuerzo extra: de mi lado, para escribir todos los días entre 1600 y 1700 palabras (casi el triple de un post de los que suelo subir) y, para ustedes, el leer ese triple extra cada día, durante 30 días. Pero creo que, para todos, va a ser un desafío lindo para compartir nuevas experiencias.

Como varios me preguntaron y en cierto punto eso me pone presión, traten de no esperar un “realismo mágico” ni cosas por el estilo. La idea es escribir. Con el tiempo se irá puliendo lo que se escriba. Espero sepan entender el mensaje y los posts de noviembre, y sean sinceros pero a la vez comprensivos con todas sus opiniones, que serán bienvenidas. Para aquellos a los que les dé curiosidad saber un poco más acerca del proyecto, les dejo la web de National Novel Writing Month: http://www.nanowrimo.org/





Los finales de las historias

5 10 2009

Cuando tengo que ser el protagonista de alguna historia que tengo para contar, como siempre, existen dos grandes opciones para cerrarla: final “feliz” o final “no feliz”. De ahí se derivan más opciones. Si bien cada uno puede elegir qué escribir, en general hay una tendencia hacia los finales felices. Son los finales soñados, que todos queremos cuando nos involucramos con la historia que leemos. Sin embargo, los finales tristes, o “no perfectos” tienen ese no sé qué… que los hace únicos. Analizar muchas cosas. Ver diferentes situaciones nos gusta.

Seguí leyendo acá





La camiseta, triste

7 09 2009

Tremenda decepción ver cómo un grupo de personas se juntan para ganar. Nos venden que se juntan para ganar “por la patria”. Por el bien de todos. Porque todos los necesitamos. Pero… ¿todos los necesitamos? Realmente, ¿el país necesita que un grupo de seleccionados se junten para conformar una “Selección Nacional” que nos represente? ¿Es lo que más necesita un país sumergido en la pobreza y la corrupción, plagado de enfermedades tercermundistas y sin educación?

Seguí leyendo acá