Jugando a las escondidas con mí prima

4 05 2009

Mi prima se llama Romina Masciangioli. Últimamente, juego a las escondidas con ella. O ella se esconde de mí. No sé bien cómo viene la mano. Pero la cuestión es que le cuesta admitir algunas cosas y por eso opta por esconderse. No entiendo sinceramente por qué. Nada tiene de malo que se lleve bien conmigo. Al menos eso creía yo. Pero aparentemente y según ella, para el novio y ¿futuro marido? no es algo normal que un primo y su prima se lleven bien. Y por eso, todo tiene que ser oculto. El hablar, las firmas como “La Prima” en este blog. Todo.

Así… si alguna vez alguien googlea “Romina Masciangioli”, es probable que caiga en este blog. Yo soy su primo. No me enorgullezco ni me arrepiento que así sea. Así es y punto. Como se dice habitualmente: “a la familia no se elige”. 

Saludos a todos los que lean este post, y en especial a… ROMINA MASCIANGIOLI :)





Con cariño, de Paula para Nico

5 08 2008

Después de mucho tiempo, acá estoy (una vez más). Para todos los que me preguntan si lo que escribo es verdadero o no, y qué porcentaje de veracidad tiene (o no) lo que acá escribo, acá hay un aporte que espero ayude a responder sus dudas. Igualmente, este post debe ser tomado como una muestra, y no cómo algo que representa al 100% del contenido del blog. Paula me mandó hace algunos minutos esta carta a mi mail. Me gustó mucho, y me parece algo muy lindo para compartir con quien sea que llegue hasta esta página. Ella está pasando por algunas situaciones que a cualquier ser humano pondrían en un estado de máxima sensibilidad. Es por eso que me gustaría ver que esté, cada día, un poquito mejor que el anterior. Hay alguna cosita que saqué, por respeto a ella, a ustedes y a mí. Contar algunas cosas carece de sentido, y harían de este espacio algo chabacano. Y para eso, ya tenemos la televisión argentina. Gracias!

 

Nico:

No escribo, ni me acerco a lo que hacés vos pero voy a intentar plasmarte con palabras alguna cosas que hoy siento. Si hace tres meses me preguntabas si alguna vez me imaginaba las cosas que hoy me estaban pasando, seguramente mi respuesta era más que negativa. Ni las cosas buenas ni las malas, simplemente todo me parecía lejano.
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La groupie, desencantada

22 05 2008

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“Sos frío. No tenés corazón. Estás acostumbrado a que no te mimen”, así empezó el sermón final de la groupie. “Fue sin querer. Disculpame. Pero soy así”, le dije. Y entre lágrimas, abrazos y tibios besos en la mejilla, nos despedimos.

Así terminó mi fugaz semana con la groupie. Fue una semana intensa. Saliendo de la facultad para meterme toda la noche en el departamento de su amiga. Corriendo de acá para allá para poder verla.

No puedo decir que no tenga razón. De hecho, no le pude decir nada más que “disculpame”. Salvo por lo de que no tengo corazón, tiene razón en todo. Corazón tengo, sí. Grande y, a riesgo de pecar de vanidoso, hasta bondadoso. Por ahí no aflora con mucha frecuencia. O tanto como quisiera. Pero sí: definitivamente está.

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