Es una sensación rara saber que todos hablan bien de Bachi. Hasta Cecilia, con la que conviven hace casi dos años y con la cual ya tienen fecha para el civil. Cecilia y Bachi llevan 3 años saliendo; dos conviviendo y, Cecilia en particular, 1 año y 8 meses saliendo con el jefe de otro sector de la empresa donde trabaja.
“Bachi salvó a un bebé en el incendio de la semana pasada”, dice una chica. “Gracias al gol de Bachi estamos en semifinales”, dice uno de sus compañeros de fútbol. A todo esto, ¿qué dice Cecilia? “Amo a Bachi”, dice Cecilia. Alguien dice que puede ser cierto. Sinceramente, no lo creo. Creo que Cecilia ama la sensación de seguridad que tiene con Bachi. Pero amarlo, lo que se dice amarlo, no. No lo creo. De ninguna manera. Sino no haría de Bachi el blanco predilecto de miradas de todas sus amigas, que saben lo que hace Cecilia en su trabajo. Lo que hace en el baño del trabajo. Y que, como dice aquel dicho, “el que calla otorga”. Sus amigas callan. Sus amigas otorgan…





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