El origen de mis posts

17 08 2009

Que escriba sobre una mujer, no quiere decir que esa mujer exista. Que diga que algo pasa, no quiere decir que eso pase. Si digo que algo no pasa, no necesariamente no pasó…

Esto es un lugar de libre expresión. Es MI lugar de libre expresión. Bien por el que le guste. Una pena al que no le guste. A los últimos, lo único que les puedo sugerir es que no lo lean. O que intenten levantar el espacio. Lo que les resulte más cómodo.

Es de necios pensar que voy retratando mi vida minuto a minuto en mi blog, como si se tratase del diario personal de una adolescente con sobredosis de estrógenos, que recién descubre el placer que le da a su novio practicándole sexo oral.

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Cuando uds preguntan algo, esto es lo que pensamos nosotros…

9 03 2009

 

¿Cuántas veces nos encontramos (nosotros, los hombres) en la encrucijada de qué responder ante ciertas preguntas que nos hacen las mujeres?

Preguntas incomodas, de esas que nos duelen y que nos hacen desear no haber nacido o poder, al mejor estilo cinematográfico, volver el tiempo atrás para cambiar el rumbo de la charla. Preguntas tales como: “¿Estoy gorda?”, “¿Qué zapatos me pongo?” o “¿Vamos de compras al shopping?”

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Everybody loves Bachi

8 09 2008

 

Es una sensación rara saber que todos hablan bien de Bachi. Hasta Cecilia, con la que conviven hace casi dos años y con la cual ya tienen fecha para el civil. Cecilia y Bachi llevan 3 años saliendo; dos conviviendo y, Cecilia en particular, 1 año y 8 meses saliendo con el jefe de otro sector de la empresa donde trabaja.

 

“Bachi salvó a un bebé en el incendio de la semana pasada”, dice una chica. “Gracias al gol de Bachi estamos en semifinales”, dice uno de sus compañeros de fútbol. A todo esto, ¿qué dice Cecilia? “Amo a Bachi”, dice Cecilia. Alguien dice que puede ser cierto. Sinceramente, no lo creo. Creo que Cecilia ama la sensación de seguridad que tiene con Bachi. Pero amarlo, lo que se dice amarlo, no. No lo creo. De ninguna manera. Sino no haría de Bachi el blanco predilecto de miradas de todas sus amigas, que saben lo que hace Cecilia en su trabajo. Lo que hace en el baño del trabajo. Y que, como dice aquel dicho, “el que calla otorga”. Sus amigas callan. Sus amigas otorgan…

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De las noches con Virginia en un telo de Palermo

7 05 2008

Me desperté a las 6 de la mañana. El aire frío que entraba por la ventana abierta, desde el 5º piso de aquel telo con vista al Campo Argentino de Polo, no me dejaba dormir. Eran los primeros días de Octubre. Y el frío se negaba a irse.

Virginia dormía desnuda, abrazada a mí. En términos estéticos, fue lo más cercano a la definición de ángel que tuve la oportunidad de ver y poseer entre mis brazos hasta ahora. Virginia no tenía frío, pero sí una forma de dormir bastante desprolija. De a ratos se ponía a balbucear nombres y situaciones. Hasta que encontraba mi cuerpo al lado suyo. Ahí se calmaba y se volvía a dormir cuando la abrazaba. Una frase que balbuceó varias noches fue: “Negri… te juro que no sé cómo pasó. Fue algo de una sola noche. Me tenés creer. Creeme… por favor… Jamás haría nada para lastimarte. Me tenés que perdonar… ¡por favor!”.

El “negri” al que Virginia hacía referencia era Hernán. Hernán era, por aquel entonces, su futuro marido. Hernán se enteró de aquella supuesta “única” noche cuando el traicionero e inestable sueño de Virginia le jugó una mala pasada. Y entonces habló. Y así Hernán se enteró que existía Nicolás.

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¿Preso por 13 años, o 13 años preso?

8 04 2008

Cómo podía llegar a imaginarme que, detrás de esa puerta, ibas a estar vos. Que me iba a encontrar con semejante chocolate suizo. Ni bien abrí la puerta, encabezaba la fila de incipientes visitantes que hacían pie ancho en la casa del cumpleañero. ¿Pero de qué pie ancho hablo? Si cuando te vi, se me cayeron los calzoncillos. Si no nos presentan, ni me acordaba de mi nombre. Si ni siquiera atiné a darte un beso; te lo di porque me empujaron y mis mejillas chocaron con las tuyas. Me quedé temblando en cuanto te di el beso, mirándote como un nene, el prominente escote que tenías puesto. Es increíble, como tanta grandeza y qué sé yo, se fueron al carajo en 2 segundos. La cena empezó, y me senté en la otra punta de la mesa. Pero no me sacabas los ojos de encima… Cada vez que levantaba mi vista, ahí estabas vos, con tus ojos café taladrándome el cerebro. No me sacabas la mira telescópica de encima; me sentía como la próxima víctima del SWAT. La cena, entre risas y anécdotas, transcurría en forma llevadera. Pero cada vez que giraba mi cabeza hacia la derecha, ahí estabas vos. Con tu 1.58 de altura, morocha de pelo lacio, con esa mini de jean que solamente me permitía pensar en lo mucho que me gustaría sacártela. Uy! cómo querés que no te mire, me diste vuelta como una media, tan sólo con la mirada. Ay, nena, nena… las cosas que te haría si te tuviese toda para mi, entre 4 paredes. Reescribiría la historia con vos a mi lado. La historia del Kamasutra, obvio. Lástima que el precio de mi cabeza cotizaría en Wall Street con sólo ponerte un dedo encima. Me convertiría, no sé si en el “enemigo público Nº 1″, pero seguro en el “enemigo de la famlilia C… Nº 1″. Pero si aceptás intercambiar dos palabras conmigo, voy a lograr que salgamos. Y si logro que salgamos, iré “a parar, a la Comisaría” (como dice un tema por ahí) y tus viejos, tu hermana mayor, tu primo y vaya a saber cuántas personas más, me querrán encerrar en Alcatraz, pero pienso hacerte todo lo que tengo ganas de hacerte. Y ahí sí, me iría feliz adonde sea, hasta con el Rey de las Tinieblas, si ese es el precio a pagar.





Si tu novio supiera…

18 02 2008

 

Si tu novio supiera… Ay, Ay… qué pasaría si tu novio se entera de todo lo que empezás a hacer inmediatamente después de darle ese tan cariñoso besito de despedida, cuando el pobre tipo se va a laburar…

Si tu novio supiera que dejás los jeans gastados y grandes, para calzarte el jean apretadito y que deja muy poco librado a la imaginación…

Si tu novio supiera que dejas de lado la remera de esa bandita que a él le gusta, y te ponés esa remerita rosada que dejan a esos 105 a punto de escaparse hacia la libertad, y a cada tipo que las ve, al borde de un colapso cardíaco…

Si tu novio supiera que a él le vendiste el buzón de una virginidad que te quitó ese profesor de la secundaria que te llevaba 34 años…

Si tu novio supiera, que todo lo que él cree que es capaz de comprarte con una billetera abultada, no alcanza para evitar esto…

Si tu novio supiera… que cuando él se levanta los sábados a la mañana, vos no vas a ver a tu amiga… sino que venís a pasar el día entero a mi casa.