La pelirroja

24 08 2009

Tus pecas por toda la cara me calientan de una manera soberbia. Creo que te diste cuenta la otra vez, cuando me dijiste que me conociste “muy en profundidad” [sic]. Me calienta que estés casada, que le digas a tu otrora novio, devenido en marido… la verdad, no sé qué le dirás. No sé qué excusa ponés para escaparte de tu casa. Y no sé por qué todavía te cree. Calculo que es parte de la ignorancia que por momentos se apodera de nosotros o, por ahí, es porque simplemente no le importa que otro calme esa voracidad sexual que tiene tu concha. La verdad que no lo sé. Y tampoco me importa.

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Tramposas eran las de antes

27 07 2009

Salir con mujeres casadas ya no es lo que era. Ya no es “un gran mérito”. No es aquella aventura casi imposible de lograr que fuera algún tiempo atrás.

Lo mismo que con los chorros. Ya no son lo que solían ser. No sé exactamente qué es… lo único que se me ocurre decir es que perdieron los códigos. Hoy, así como cualquier boludo se dedica a robar y matar gente, cualquier boluda se cree con la capacidad de meterle los cuernos a su novio/marido/pareja/pito de turno y hacerlo con impunidad, mientras el mundo gira y gira, imperturbable. Con la impunidad que sólo otorga el saber hacer algo “bien”. Y sin embargo, lejos están de practicar tan bonito oficio con la dedicada maestría que supone el engaño, cuando es bien ejercido.

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Las mujeres y su concha

17 12 2008

Aclaración: esto es un pensamiento abstracto llevado a un escrito concreto. Que refleja cómo vemos algunos hombres esta relación que tienen las mujeres con su vagina y cómo la llaman delante de nosotros. Por ende, no merece ser tomado como un insulto a la mujer ni a su inteligencia. Es, ni más ni menos, lo que recién leyeron: un pensamiento llevado de mi cabeza a este blog.

Últimamente he sido testigo de algo que me llamó la atención y que, al preguntar y no tener ninguna respuesta que me contentara, me motivó a escribir este post ¿Por qué a las mujeres les molesta, les cuesta decir la palabra “concha”? ¿Por qué no llaman a la concha por su nombre? ¿Por qué le inventan apodos, diminutivos, le ponen calificativos… les dan nombres…?

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La vedette del Presidente

1 12 2008

 

Erika es una de las “modelo-vedettes” del momento en la Argentina. Héctor es nuestro Presidente. El nuestro… el de la Nación. No es ni el Presidente de la Asociación de Bochas ni el de la Liga de Consumidores de dulce de leche. Es el Presidente de la Nación. Ahora… ¿Qué tienen en común estas dos personas? A priori, cualquiera puede decir que nada. Después de todo, ella es una mujer que hace de la noche su principal fuente de ingreso. Aunque lo oculte bajo el Spa que, sorprendentemente, pasó a tener cerca de su departamento. Él, supuestamente, es el hombre más ocupado del país. Él se pasea desde Balcarce 50 hasta la Quinta Presidencial, mientras ella hace lo propio desde la calle Corrientes hasta su lujoso departamento de Palermo.

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El día que dije que no

28 03 2008

 

Nunca me pensé, nunca me imaginé diciendo que no. Pero ese día llegó. Ya en el filo de la medianoche, dije: “NO”. No a salir con “Sra. X”. Nunca me imaginé diciéndole que no. Ni a ella, ni a ninguna mujer en particular. Por mi condición de hombre heterosexual, por lo mucho que me gustan las mujeres. Nunca me lo imaginé. Ni en el tiempo que ella y yo éramos la envidia de todos nuestros conocidos, y hasta de los “vecinos” del telo, ni hasta hace unos días, cuando pensé que me iba a volver a encontrar con ella. Pero pasó. ¿Por qué? Difícil dar una respuesta concreta. Es probable que un par de personas que me conocen bien, si leen esto, firmen y puedan explicarlo mejor que yo. Abriendo un poco más la cancha, los que leen con cierta frecuencia lo que escribo, sabrán leer entre líneas, y sabrán dilucidar un poco mejor el nombre de la persona. O por lo menos, el por qué del nombre que le doy acá.  

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